Sea buen
receptor

El lenguaje de los felinos

Muchos se habla de la capacidad comunicacional de los perros, y es escasa la información existente sobre este don en los gatos, lo que no necesariamente implica que estén desprovistos de él.

En los perros, los ojos y la cola se consideran principales emisores de mensajes. Igual sucede con los gatos. La posición de las orejas exterioriza su estado de ánimo, casi siempre acompañado de sonidos como ronroneos y chillidos.

Estas son algunas señales que veterinarios y expertos han aprendido a leer en los mininos de la casa:

  • Tranquilidad: Orejas rectas, abiertas hacia delante y ojos redondos. Puede que ruede por el suelo y no es más que un acto de sumisión. Así como los niños, se las ingenian para demandar atención o afecto.

  • Enfado: Orejas tiesas, giradas hacia los lados, ojos fruncidos

  • Agresividad: Orejas dobladas, pupilas redondas y dilatadas. Suele estar acompañado de gruñidos.

  • Satisfacción: Orejas abiertas, hacia delante, derechas, ojos y pupilas rasgados.

Los maullidos son algo difíciles de distinguir. Así como sucede con los humanos, en quienes un grito puede connotar desde alegría hasta temor. Descarte alguna necesidad como hambre, frío, o soledad cuando escuche a su gato maullar. En ocasiones los maullidos advierten la presencia de otra persona o animal.

El ronroneo, por su parte, expresa alegría y sumisión. Casi siempre emiten este sonido en tono de juego. Acérquese lo suficiente para permitir que el gato perciba y se familiarice con su olor. Lo hará sentir protegido y en compañía.

Todo es cuestión de dedicarse a conocer su mascota. Recuerde, es un miembro más de la familia a quien tiene todos los días en casa, lo que quiere decir que necesita comunicarse y ser comprendido como algún otro ser querido.