La felicidad es la
clave para vivir más
"La felicidad no cura, pero la felicidad
protege de las enfermedades". Un estudio realizado por científicos
holandeses, concluye que ser feliz puede asegurar la longevidad. En
general, "la felicidad no retarda la hora de la muerte" en los
enfermos, pero protege de las enfermedades a las personas que tienen
buena salud.
El profesor Ruut Veenhoven, de la
Universidad Erasmo de Rotterdam, afirma que para vivir mejor, ser feliz
es tan eficaz como dejar de fumar, puesto que la felicidad es
susceptible de alargar la vida entre 7,5 y 10 años.
Este científico señala que la gente feliz tiene
tendencia a vigilar su peso y los síntomas de las enfermedades, a fumar
menos y a beber menos alcohol. Normalmente son personas más dinámicas,
más abiertas al mundo, confiadas, y con más relaciones sociales.
Una posible teoría es que las personas
optimistas sufren menos estrés y por lo tanto, tienen un sistema
inmune más fuerte y producen menos radicales libres, principales
causantes del envejecimiento.
Además, está demostrado que la felicidad previene
las cardiopatías, ya que reduce la ansiedad, la hipertensión y riesgo de
infarto de miocardio reduciendo los niveles de cortisol y otros
marcadores de riesgo cardiovascular. Asimismo, la posibilidad de coger
un resfriado es menor para los optimistas, ya que su organismo se
encuentra más fortalecido.
La genética juega un papel fundamental a la hora
de decidir quiénes son las personas más propensas a sonreír a la vida,
según un estudio de la Universidad de Edimburgo y el Instituto para la
Investigación Médica de Queensland en Australia realizados con gemelos.
Otros factores relacionados con la felicidad del individuo son el estilo
de vida, la profesión y las relaciones sociales del mismo. Una actividad
que ofrece mucha satisfacción es hacer regalos a los seres queridos,
porque está demostrado que gastarnos dinero en las personas que queremos
hace que nos sentamos más felices.
Las personas que creen que no son felices,
también pueden aprender a serlo. Actualmente existen muchas academias de
la risa donde se imparte la risoterapia, una terapia psicológica
que tiene como objeto cambiar la forma de ver la realidad para tomar las
cosas de forma menos seria, riéndonos de ellas.
Fuente
CZA
Globovisión / AFP