Bienestar familiar

Cuando se es padre pareciera que la calidad de vida se viera cercenada por la tensión y el estrés que implica esa gran responsabilidad. Pero, ¿sabías que la clave está en desarrollar hábitos familiares saludables y en convertirte en un padre más flexible y tolerante?

El concepto de calidad de vida puede ser tan heterogéneo como la sociedad entera. Lo que puede significar calidad de vida para muchos puede no serlo para otros. La concepción de ella depende de la cultura, los valores, y, sobre todo, de las posibilidades de cada persona.

Aún así, existen tres indicadores universales a partir de los cuales puedes determinar el grado de calidad de vida que posees:

  • La salud física: se logra con toda la prevención, promoción y curación de la salud. Dentro de este punto, la alimentación y la nutrición, además del chequeo médico, son factores fundamentales.
     

  • La salud psicoemocional: vinculada con la persona y la relación consigo misma, en la que es esencial aceptarse y quererse (autoestima), realizando actividades que satisfagan los gustos, intereses y metas personales.
     

  • La salud sociocultural: engloba todos los parámetros básicos de vivienda, educación, seguridad, transporte, salud y entretenimiento. Fija metas para lograrla y conservarla porque influye directamente en los otros dos factores. Es así como evitarás el sentimiento de frustración.

Estos tres indicadores se resumen en una sola palabra: bienestar. Haz una evaluación de cada uno de ellos para conocer, a ciencia cierta, de qué tanto bienestar gozas actualmente.

Es una realidad que cuando se es padre el bienestar adquiere otra connotación y se mira el mundo en función de los hijos: brindarles la mejor salud física, emocional y social. Pero recuerda que para brindarla es fundamental poseerla y para poseerla debes incentivar a los niños a tenerla. De lo contrario, difícilmente podrán ayudarte a que disfrutes de una vida en armonía.

Resulta un trabajo en equipo en el que la comprensión, tolerancia, diversión, momentos de relax, flexibilidad y afecto, son esenciales. Ponlos a prueba y notarás en seguida tu bienestar y el de todos tus seres queridos.